Todavía recuerdo cuando creía que esto seria coser y cantar. Todavía recuerdo hace cuatro años cuando pensaba que con un simple revolcón y un buen descanso conseguiríamos lo que la gente consigue en una simple noche loca.
Poco a poco, con rabia, decepción, resignación, pena y miedo me voy dando cuenta que no, que esto no funciona así, o al menos para nosotros.
Esto se esta haciendo mucho más duro de lo que nunca me pude llegar a imaginar.
Ya llevo seis tratamientos que se dicen pronto y nada, ningún éxito, no han servido para nada. Sigo igual, aunque si, psicologicamente más destrozada.
Consultas, pruebas, pastillas, pinchazos, parches, más consultas, más pastillas, más pinchazos, más parches, pruebas, quirófano, anestesia, mas pruebas dolorosas, otra vez quirofano, anestesia, analíticas, pruebas bien, pruebas mal, tratamientos, mas pruebas, mejoras, empeoras y vas....simplemente vas y ya pierdes el control de todo.
Comienzas a darte cuenta que la cosa funciona comprando mucha loteria y en esperar que toque sin que nadie te pueda explicar porqué no toca.... y va doliendo más, cada vez más...
Luego, cuando dejan de dolerte los pinchazos, dejan de dolerte los ovarios inflamados de tanto tratamiento, te olvidas de las veces que te han dormido sin saber si te despertarás y tu mente borra aquellas pruebas dolorosas donde te arrancan un trozo para analizar... cuando todo eso se te ha olvidado, entonces llega el otro dolor, el del alma. Ese dolor de cada fracaso, de cada intento donde pones lo maximo de ti y que se desmorona delante tuya sin poder explicar porqué.
Y si, estoy agotada, agotada de cada espera, agotada de cada prueba, de las incertidumbres, del estrés que supone cada avance, cada retroceso, cada resultado, agotada de la preocupación, agotada de cada ilusión en vano y agotada de tener esperanzas en algo y ver que nunca llega.
Pero si esto parece poco, cuando ya no puedes más... y cuando sientes que debes desahogarte y compartir tus sentimientos con alguien, va y te dice que solo tienes que relajarte que si piensas negativo nunca lo conseguiras, que la mente hace mucho. (Los cojones! ahora resulta que no nos embarazamos por como pensamos, más culpa para nosotras)
No se cuanto mi cuerpo y mente estarán dispuestos a aguantar.
No se cuanto.
Solo se que cuando ya has soltado todas las lagrimas y te quedas seca de tanto llorar de impotencia, ves que no tienes otra que volver a empezar.
Poco a poco, con rabia, decepción, resignación, pena y miedo me voy dando cuenta que no, que esto no funciona así, o al menos para nosotros.
Esto se esta haciendo mucho más duro de lo que nunca me pude llegar a imaginar.
Ya llevo seis tratamientos que se dicen pronto y nada, ningún éxito, no han servido para nada. Sigo igual, aunque si, psicologicamente más destrozada.
Consultas, pruebas, pastillas, pinchazos, parches, más consultas, más pastillas, más pinchazos, más parches, pruebas, quirófano, anestesia, mas pruebas dolorosas, otra vez quirofano, anestesia, analíticas, pruebas bien, pruebas mal, tratamientos, mas pruebas, mejoras, empeoras y vas....simplemente vas y ya pierdes el control de todo.
Comienzas a darte cuenta que la cosa funciona comprando mucha loteria y en esperar que toque sin que nadie te pueda explicar porqué no toca.... y va doliendo más, cada vez más...
Luego, cuando dejan de dolerte los pinchazos, dejan de dolerte los ovarios inflamados de tanto tratamiento, te olvidas de las veces que te han dormido sin saber si te despertarás y tu mente borra aquellas pruebas dolorosas donde te arrancan un trozo para analizar... cuando todo eso se te ha olvidado, entonces llega el otro dolor, el del alma. Ese dolor de cada fracaso, de cada intento donde pones lo maximo de ti y que se desmorona delante tuya sin poder explicar porqué.
Y si, estoy agotada, agotada de cada espera, agotada de cada prueba, de las incertidumbres, del estrés que supone cada avance, cada retroceso, cada resultado, agotada de la preocupación, agotada de cada ilusión en vano y agotada de tener esperanzas en algo y ver que nunca llega.
Pero si esto parece poco, cuando ya no puedes más... y cuando sientes que debes desahogarte y compartir tus sentimientos con alguien, va y te dice que solo tienes que relajarte que si piensas negativo nunca lo conseguiras, que la mente hace mucho. (Los cojones! ahora resulta que no nos embarazamos por como pensamos, más culpa para nosotras)
No se cuanto mi cuerpo y mente estarán dispuestos a aguantar.
No se cuanto.
Solo se que cuando ya has soltado todas las lagrimas y te quedas seca de tanto llorar de impotencia, ves que no tienes otra que volver a empezar.

